Mié. Ene 20th, 2021

Los monocitos son un tipo de glóbulo blanco que tienen un papel muy importante en el organismo. Se producen en la médula ósea y, desde ahí, ingresan en el torrente sanguíneo.

Tener los monocitos altos es lo que se conoce como monocitosis. Se trata de una reacción del organismo ante un ataque por parte de infecciones por virus o bacterias. Aunque en la gran mayoría de los casos esta reacción responde a infecciones o infecciones de carácter leve, como un resfriado o un esguince, también puede estar causada por una enfermedad grave, como la leucemia.

Para mantener los monocitos en niveles normales es importante llevar un estilo de vida saludable. Esto implica mantener una buena higiene del sueño, seguir una alimentación equilibrada y practicar ejercicio físico.

Los valores normales de monocitos en sangre son los siguientes:

  • Mujeres: entre 130 y 850 /µl
  • Hombres: entre 130 y 850 /µl
  • Niños: entre 130 y 850 /µl

¿Qué son los monocitos?

Qué son los monocitos

Los monocitos son un tipo de glóbulos blancos presentes en el organismo que ayudan a combatir de manera efectiva las infecciones. Además, participan junto con los leucocitos en la eliminación de los tejidos muertos, así como en la destrucción de células cancerosas.

Los monocitos se producen en la médula ósea, desde donde ingresan en el torrente sanguíneo. Representan entre el 1 y el 10 por ciento del total de glóbulos blancos, lo que supone un recuento de 200 a 600 monocitos por cada microlitro de sangre. Desde el torrente sanguíneo pasan a los tejidos, donde se transforman en macrófagos.

Los macrófagos son las células limpiadoras más importantes del sistema inmune, de modo que sumplen un papel esencial para que el organismo funcione de forma adecuada.

Hay determinadas anomalías que pueden afectar a la función tanto de los monocitos como de los macrófagos. Dichos trastornos provocan la acumulación de lípidos en el interior de las células.

El aumento de monocitos en el torrente sanguíneo recibe el nombre de monocitosis. Se produce a modo de respuesta ante una determinada infección de carácter crónico, así como en algunos trastornos de la sangre y en ciertos tipos de cáncer.

En la gran mayoría de los casos, los monocitos altos no dan lugar a ningún tipo de síntoma. No obstante, los pacientes pueden sufrir diferentes signos por la enfermedad a raíz de esta alteración.

Funciones de los monocitos

La función principal que cumplen los monocitos es la de proteger el sistema inmunitario ante cualquier tipo de virus o bacteria que quiera ingresar en el organismo.

Es la médula ósea la encargada de producir esta célula. Desde allí, los monocitos comienzan lo que se conoce como proceso de maduración, después del cual están perfectamente preparados para atacar los virus y bacterias. El trabajo que desarrollan los monocitos en el sistema inmune como escudir protector se denomina fagocitosis.

La fagocitosis es el proceso mediante el que se identifican los cuerpos y las células dañados que están presentes en el organismo, para luego destruirlos. Una vez localizadas las membranas dañadas, son los monocitos los responsables de expulsarlas del cuerpo.

Causas de los monocitos altos en sangre

Causas de los monocitos altos en sangre

La monocitosis es una alteración de los niveles normales de monocitos en sangre, por encima de los 850 monocitos por microlitro. Es posible apreciar dicho incremento en el porcentaje de monocitos con respecto al total de glóbulos blancos. No obstante, para obtener un diagnóstico más acertado, resulta más conveniente hacer un análisis para determinar los valores de monocitos en términos absolutos.

Niveles ligeramente elevados (850 – 1000 /µl)

Cuando los niveles de monocitos en sangre se encuentran entre 850 y 1000 /µl significa que están un poco elevados, pero sin llegar a ser motivo de preocupación. Hay expertos que los consideran incluso dentro de la normalidad.

Esta alteración se debe a una infección de carácter leve, que no tiene mayor importancia. En la gran mayoría de casos ni siquiera es necesario aplicar un tratamiento médico.

Niveles mesuradamente elevados (1000 – 1500 /µl)

Teniendo en cuenta que los monocitos tienden a activarse ante determinadas reacciones del organismo, estos niveles pueden tener relación con diversas infecciones o trastornos inflamatorios.

Una de las causas más comunes es una infección reciente a causa de un virus, como un resfriado o una sinusitis. Estos niveles también pueden responder a una lesión con inflamación, como un esguince. En este tipo de trastornos, los monocitos actúan de manera efectiva para combatir este tipo de situaciones.

Niveles muy elevados (1500 – 4000 /µl)

Cuando los niveles de monocitos en sangre superan los 1500 µl, lo más probable es que el paciente sufra una enfermedad inflamatoria de carácter grave.

  • Sarcoidosis: la sarcoidosis es un trastorno caracterizado por el desarrollo de granulomas en cualquier área del cuerpo, pero especialmente en los ganglios linfáticos y en los pulmones. Aunque no se conoce como exactitud cuál es la causa, los expertos consideran que es una respuesta del sistema inmune ante una sustancia desconocida. Los síntomas más comunes son la inflamación de los ganglios linfáticos, la fatiga y la pérdida de peso sin razón aparente.
  • Tuberculosis: la tuberculosis es una infección de origen bacteriano que ataca especialmente a los pulmones, pero que también puede dañar otras áreas del cuerpo. Es importante señalar que esta enfermedad se disemina por el aire. Los síntomas que se repiten con mayor frecuencia son: toser sangre, fiebre, escalofríos y sudores nocturnos, debilidad, fatiga y pérdida de peso.
  • Mononucleosis: esta es una enfermedad infecciosa que ocurre sobre todo en niños y adolescentes. Los síntomas de la mononucleosis son dolor de garganta, fiebre e inflamación de los ganglios linfáticos. En algunos casos también se puede inflamar el bazo, aunque no es lo común.
  • Leucemia: la leucemia es el nombre que recibe el cáncer en la sangre. La médula ósea produce glóbulos blancos anormales, lo cual da lugar a síntomas como sudoración, debilidad, fiebre, pérdida de apetito y naúseas.

Niveles extremadamente elevados (1500 – 4000 /µl)

Cuando los niveles de monocitos en sangre superan los 4000 µl, se trata de un motivo de consulta médica de carácter urgente. Indica la presencia de algún tipo de leucemia, por lo que es importante acudir al médico a la mayor brevedad posible.

Monocitosis: síntomas, diagnóstico y tratamiento

Monocitosis

Los monocitos altos reciben el nombre de monocitosis. Aunque los síntomas pueden variar en gran medida entre unos pacientes y otros, hay algunos signos que se repiten en casi todos los casos: fatiga, sensación de cansancio extremo, debilidad, fiebre si hay infección, escalofríos y sudores nocturnos. Además, los pacientes pierden peso sin razón aparente.

Diagnóstico

Para poder realizar un diagnóstico de esta alteración es imprescindible realizar un análisis sanguíneo para analizar la composición de la sangre.

Del mismo modo, un nuevo muy alto de monocitos en la sangre puede dar lugar a diversas complicaciones. Son enfermedades que afectan al adecuado funcionamiento de la médula ósea y de la sangre, limitando la capacidad del organismo para luchar contra los virus y las bacterias.

El sistema inmune se ve afectado ante este tipo de trastornos. Por lo tanto, los pacientes tienen riesgo de sufrir complicaciones de carácter grave, aún cuando el origen se encuentra en una infección leve.

Tratamiento

La monocitosis no es una enfermedad en sí misma, sino que subyace a otro trastorno. Por lo tanto, el tratamiento a aplicar en los pacientes es aquel indicado para curar la enfermedad principal. Una vez curada, los monocitos volverán a su nivel normal, dejando así de ser altos.

En la gran mayoría de los casos se trata de una alteración leve debido a una infección o inflamación. Los medicamentos resultan de gran ayuda para acelerar y mejorar el proceso de curación.

En cualquier caso, es esencial acudir al médico para que realice un diagnóstico y determine la causa del aumento de monocitos.

¿Cómo disminuir los valores altos de monocitos en sangre?

Cómo disminuir los valores altos de monocitos en sangre

Tal y como hemos señalado, el incremento de los niveles de monocitos en sangre puede tener su causa en diversos procesos inflamatorios o infecciosos. Por lo tanto, el consejo principal es acudir al médico para que diagnostique la enfermedad y aplique el tratamiento más adecuado para la misma.

Si se trata de un proceso inflamatorio, practicar ejercicio físico de manera regular puede ser de gran ayuda para disminuir los monocitos. Además, el ejercicio favorece tener un peso saludable y disfrutar de una buena calidad de vida.

Monocitos bajos

Por último, queremos señalar que también existe la posibilidad de que los niveles de monocitos sean bajos. En este caso, la causa principal es la administración de algunos medicamentos, como la quimioterapia. Los esteroides indicados para el tratamiento de enfermedades como el lupus o la artritis también pueden dar lugar a niveles de monocitos por debajo de lo normal.

Además, ciertas enfermedades como el VIH, la malaria o la tuberculosis también pueden reponder a esta alteración. En los niños, la causa más frecuente es la deficiencia nutricional.

Cualquier tipo de alteración, al alza o a la baja, en los niveles de monocitos, puede ser determinante en el estado de salud de una persona. Si tienes unos niveles altos, es probable que tengas una enfermedad. Es por ello que resulta tan importante que acudas al médico.

Recuerda que los niveles de monocitos altos responden a una infección, en la gran mayoría de los casos de carácter leve. El estrés también puede desencadenar el incremento de monocitos.

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